Normalmente en la escuela ya sea primaria o bachillerato, se le da poca importancia, al habito de la lectura, las lecturas que se realizan son superficiales y mecánicas, no se le da un verdadero sentido.
En las clases de español, nos ponen a leer novelas (las que van incluidas en el plan de estudios), pero se inculca la lectura no como algo agradable, sino como una obligación y algo realmente tortuoso. El trabajo final que nos proponen después de haber leído la novela, es una evaluación de unas 20 preguntas, en las que va incluida, el nombre del personaje principal, el de los personajes secundarios, la idea principal del libro, en fin preguntas relacionadas con una comprensión de lectura simple.
Pero en realidad son pocos los docentes, que se detienen a dar una verdadera lección con contenidos, como lectura reflexiva, comprensiva, crítica y hasta propositiva; con el fin de entrenarnos mas en el ejercicio de la lectura.
De este modo con estas falencias se avanza hacia la educación superior, sin tener un verdadero sentido de lo que significa leer.
